Puede que 2011 halla sido un año duro para muchos, para mí, sin duda lo ha sido, pero por ello es más gratificante terminarlo con una sonrisa y mirando adelante con un nuevo optimismo y nuevas ganas de hacer, de seguir, de aprender, de luchar… de vivir.
En estos últimos meses, me he reencontrado, la verdad que no se donde estaba, en alguna parte abandonada, y he llegado en el momento justo de rescatarme y ponerme de pie, y puede que a veces las cosas no salgan como uno quiere o que nos vayamos dando algunos cabezazos, pero sin duda, ahora he recuperado las fuerzas para hacer frente a lo que se ponga por delante, de nuevo, volviendo a pisar fuerte sobre caminos y puentes tambaleantes que a veces pueden quebrar y a veces se mantienen firmes, pero de ningún modo volverán a arrastrarme al negro vacio que duerme bajo ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario